Outfit marinero

Ya llegó el verano y no podía faltar un outfit marinero para la piscina, playa o para ir de compritas. Recuerdo durante mi infancia diseñar con mi hermana nuestros modelitos veraniegos. Siempre hemos sido muy creativas las dos y disfrutábamos cuando llegaban las vacaciones del cole, dedicando días y días a inventar y probar. Hacíamos cosas como pintar en ropa con las manos, teñir prendas con figuras extrañas, hacer un diseño en el ordenador y llevarlo a una copistería a que nos lo estampasen en una camiseta, tejer a dos agujas o crochet e incluso echábamos mano de la máquina de coser de nuestra madre e intentábamos hacer alguna prenda más compleja con sobrehilados, pespuntes, dobladillos, etc. ¡Era muy, muy divertido! Y aunque no siempre conseguíamos algo "ponible", siempre, siempre aprendíamos algo que nos era útil para el siguiente intento. ¡Ya hemos perfeccionado nuestra técnica! Ahora suele faltar el tiempo que se le puede dedicar a estas tareas taaaaaaan relajantes, pero se disfrutan igualmente y la ilusión es la misma. Así que como podéis ver, estoy muy contenta e ilusionada con este trabajo. Ha requerido tiempo en Pinterest (¡que me encanta!), y a partir de unas imágenes, inventar mi propio diseño en cuanto a formas, materiales, etc. Pero ha merecido la pena.
Y ha sido el regalo de fin de curso para una jovencita de Ucrania, que lleva un par de años viviendo ya en España, que se convertirá en una gran mujer porque trabaja muy duro en su día a día, que tiene como ejemplo a una madre que es extraordinaria y a la cual admiro mucho y a las que tengo un cariño muy especial.

Summer has arrived and we can’t live without a marine-inspired outfit for the swimming pool, beach or for going shopping. I remember that during my childhood my sister and I would design our summer outfits. Both of us have always been creative and we always enjoyed the arrival of summer holidays, dedicating days to invention and creation. We would paint clothes with our hands, dye cloth with strange figures, design on the computer and take it to a copy shop so that they could print a t-shirt, knit, crochet or even use our mother’s sewing machine to make something more complex with overcasting, stitching and hems. We enjoyed ourselves a lot and although we didn’t always end up with something wearable we always learned something useful for the next try. We’ve now perfected our technique!

   Nowadays I don’t have the same amount of free time to dedicate to these relaxing pursuits but I still enjoy myself. As you can see I’ve very content with the work that I’ve done here. It’s required a fair amount of research on Pinterest (which I enjoy), and through the images I found, I invented my own designs using my own choice of materials. It’s been worth it. The bag and t-shirt have now been given as a academic-year-end present to a Ukrainian girl who’s spent a couple of years living in Spain and who with surely go on to great things as she works very hard, like her mother, an extraordinary woman.  I admire them both a great deal.